LA
ESFERA ARMILAR
Es un instrumento astronómico formado por varios anillos (armillas)
que servía para fijar la posición de los astros en el espacio.
Por medio de estos aros ingeniosamente entrelazados se representa la esfera
terrestre, en cuyo centro ocupado por una tierra simbólica, se supone
el observador y así, se puede observar el movimiento aparente de
los astros, especialmente del sol, cuya posición viene condicionada
por las coordenadas angulares.
Esta esfera de radio indefinido tiene como centro el ojo del observador
y se puede definir la dirección de los astros independientemente
de su distancia. Tiene un movimiento de rotación alrededor de la
línea PN-PS (eje del mundo o línea de los polos), el plano
perpendicular QQ a esta línea representa el Ecuador celeste representado
por un círculo que junto con el de la Eclíptica ha servido
a los astrónomos para localizar los astros. También se representan
unos meridianos, particularmente aquellos que pasan por los puntos de intersección
de los dos anteriores y los que forman entre sí un ángulo
de 90. Son los coluros que marcan sobre la Eclíptica las fechas
de los solsticios y equinoccios.
También representa los dos círculos de los trópicos
(círculos más pequeños paralelos al ecuador) situados
en los puntos donde la Eclíptica toma su valor máximo
sobre el ecuador, es decir en los solsticios, marcando la entrada del sol
en el signo cáncer cuando es solsticio de verano “21 de junio” ,
y el de Capricornio cuando es solsticio de invierno “22 de diciembre”.
Paralelos a estos dos círculos existen otros dos más pequeños
que representan los c´riculos polares Artico y Antártico,
siendo la línea ZN la vertical del lugar, el horizonte es el plano
perpendicular a esta línea y el plano que pasa por los puntos ZN
y PN-PS es el plano meridiano que en ste caso es móvil y la traza
de este plana Norte - Sur es la meridiana del lugar, de tal modo que la
dirección ON materializada el Norte geográfico y la OS la
del Sur, la perpendicular a esta representaría la dirección
Este – Oeste.
El movimiento de rotación
se realiza en sentido retrogado, es decir, en el sentido de las agujas
del reloj y como consecuencia de esta rotación una estrella fija
viajará sobre un círculo de declinación fijo y sobre
un ángulo horario también fijo. Pero en el caso del Sol es
diferente porque tiene un movimiento diurno, también tiene un movimiento
propio (consecuencia de la traslación de la Tierra) con una velocidad
no uniforme y por un plano llamado Eclíptica, denominado así
porque en él tienen lugar los eclipses, y que forma con el Ecuador
QQ un Angulo variable regularmente y cuyo valor actual se establece en
23 y 26. Como se observa, el Sol recorre la esfera celeste en sentido directo
(contrario al movimiento de las agujas del reloj) de S-S-S sobre este plano,
como término medio de un grado por día describiendo en el
término de un año una vuelta completa entre los dos trópicos.
Estos círculos corresponden a los valores de declinación
=+23 26 (trópico cáncer) y =-23 26
(trópico de Capricornio)
Aquellos círculos menores paralelos al Ecuador y con declinación
90 –W equivalencia a +/-66 34 corresponden a los círculos
polares Artico y Antártico.
Se suele añadir otro círculo que es fundamental dentro de
las coordenadas horizontales topocéntricas, son:
El horizonte y el círculo
meridiano. El primero se define como plano perpendicular a la vertical
de un punto geográfico determinada, si se prolonga esta vertical
corta la esfera celeste en dos puntos, Zenit (Z) y Nadir (N). El horizonte
divide la esfera en dos hemisferios; el superior o visible y el inferior
o invisible. El acimut de un astro es el arco de círculo sobre el
horizonte, contado desde el punto sur hasta la vertical del astro. El meridiano
es el plano meridiano que contiene el polo norte PN, Zenit (Z), polo sur
(PS) y Nadir (N), y la traza de este plano sobre el horizonte es la meridiana
(N-S) Es móvil para adaptarse a la latitud local con
la simple maniobra de ajustar el ángulo que figura impreso en el
(graduación de 0 a 90), con la latitud local de empleo (ángulo
que hará el eje del mundo con el horizonte.
UTILIZACION
Para tratar de averiguar los datos que puedan interesarnos, así
como la demostración de la mecánica celeste es fundamental
hacer coincidir la traza del plano meridiano móvil con la línea
meridiana N-S, previamente determinada, de tal modo que el eje del mundo
PN-PS, sea paralela a tal meridiana, y que, PN esté apuntando al
norte geográfico. A continuación debemos llevar sobre el
horizonte el meridiano móvil, tantos grados como tenga la latitud
local del lugar de observación. Si ambas operaciones son correctas
indudablemente el eje del mundo debe ser paralelo a nuestro PN-PS de la
esfera, y apuntará al polo norte celeste, es decir, muy cerca de
la estrella Polar.
Dadas estas circunstancias estamos en condiciones de obtener los siguientes
datos (siempre aproximadamente):
a.-
Hora del orto y ocaso del sol
b.-
Duración del día
c.-
Amplitud ortiva y occidua (acimut del orto y ocaso)
d.-
Hora solar
e.-
Lugar del sol en la Ecliptica
h.-
Altura meridiana del sol en el momento de la culminación
Para mayor claridad expondremos un ejemplo:
La esfera la pondremos en posición de trabajo para Madrid cuya latitud
es de 40 24 N, y queremos averiguar la hora del orto y ocaso del
día 21 de Junio (entrada del sol en Cáncer).
a.-
Aunque para esta observación no es imprescindible que la esfera
descanse sobre la meridiana, si hemos de colocar el eje del mundo formando
sobre el horizonte un ángulo de 40 24. El sol ese día
estará en el trópico de Cáncer y alcanzando el signo
del mismo nombre, si giramos la esfera en el sentido que las agujas del
reloj, cuando el Sol se ponga, es decir , cuando el círculo del
trópico de Cáncer toque el plano del horizonte nos fijaremos
en el círculo horario, viendo que hora marca el índice sobre
el limbo, observando en este caso y en este momento marca las 19 horas
y 30 minutos hora del ocaso, es la hora del orto debe ser las 12 horas
– 7 horas 30 minutos, es decir, las 4 horas 30 minutos. Decíamos
con anterioridad que los valores no eran inexactitud atendiendo a la fórmula
del arco semidiurno (cos H= -tgd * tg F1; cosH=-tg 23
26 * tg 40 24 =) -0,434*0,351 =-0,37;
H= arcos –0.37 : H=111.71
que dividido entre 15 que tiene una hora resulta 7.44 de hora = 7 horas
y 26 minutos. Luego se evidencia un error de 4 minutos en la mitad del
arco diurno, que se eleva a 8 minutos en la duración total del día.
b.- La
duración del día sería 7 horas 30minutos multiplicando
por 2 nos resulta 15 horas.
c.- La
amplitud ortativa y occidua es el punto sobre el horizonte en el que sale
y se pone el sol respectivamente. Si nos fijamos cuando el sol toca al
horizonte veremos que está a 60 contandolos desde el norte, o lo
que es lo mismo a 90+30 grados=120 grados desde el sur, lo que indica que
se pone a 30 de la línea E-O hacia el norte, que sería la
amplitud occidua ortiva.
d.-
Para averiguar la hora solar local, es absolutamente necesario que la esfera
esté en posición correcta, es decir, que el eje del mundo
PN-PS esté apuntando a polo norte celeste (como se ha indicado enpárrafos
anteriores). Como el Sol se encuentra ese día sobre el coluro de
los solsticios, si giramos éste hasta la sombra producida por el
Sol en el círculo sea mínima, momento en el que el Sol es
coplanario con el plano del círculo de los coluros, veremos el desplazamiento
angular expresasado en horas en el círculo exterior horario.
Suplementariamente podemos recabar otros datos astronómicos como
la altura del sol en su culminación. Para obtener este dato habrá
que mirar los grados que tiene sobre el horizonte en la escala graduada
del círculo meridiano, siguiendo con el ejemplo tendrá que
se H=75 grados, trigonométricamente h=90 -F1 +d=)90-40
24+23 26 de lo que h=73 2.
Finalmente diremos que en la actualidad este instrumento queda relegado
a un objeto decorativo, muy útil como elemento pedagógico
para demostrar el movimiento de la mecánica de la esfera celeste,
y como expresión histórica del pensamiento científico
de nuestros ancestros. Debemos respetar lo que en su día fue un
elemento de cálculo directo hasta el siglo XVIII, siglo en que la
observación directa de las ascensiones rectas se hicieron más
exactas al determinar el instante de paso de cada estrella por el meridiano,
y las declinaciones estaban determinadas por el círculo mural con
bastante precisión.
Es evidente pues, que con el conocimiento de estas dos coordenadas y del
desarrollo de la trigonometría esférica se pudiese
calcular con bastante precisión todo lo que la esfera mostraba imperfectamente.
El siglo XVIII marca la agonía de las obras artísticas para
tornarse puramente utilitario |